miércoles, 8 de marzo de 2017

Olga Marta y la tapa de su perol



 

Hay mujeres que una admira, mujeres que marcan la vida individual, mujeres que desde que una tiene memoria han luchado por erradicar la desigualdad, la discriminación y la injusticia. Mujeres transgresoras, irreverentes e insumisas que han realizado rupturas y que te enseñan más allá de teorías y dogmas.

Algunas de ellas una agradece tenerlas cerca. Hay una mujer que desde que yo era una niña, me enseñó a no tener miedo al qué dirán, a decir en voz alta lo que se piensa, a soñar, luchar y trabajar por mundos mejores, más justos y alegres. Pero sobre todo, me enseñó a no tener miedo al dedo acusador de nadie. Que me educó con su ejemplo sobre la irreverencia, la libertad y la lucidez. Una mujer valiente, que a veces en soledad, ha luchado y sigue luchando por lo que ella considera justo. 

Esta mujer no siempre ha sido aceptada por algunas personas del pequeño pueblo cercado por montañas del Valle Central de Costa Rica,  San Ramón, ese en el cual ella, junto al valiente Óscar, decidió instalarse hace ya muchos años. Un pueblito en donde lo blanquito poeta y  por localismos misóginos y clasistas, rechaza que una mujer les diga sin ambages lo que piensa y que sin ningún tipo de reparo los ponga en su lugar, al hablarles de manera clara mirándoles al rostro. No pocas veces, un sector encopetado de la sociedad conservadora, le ha sacado al sol que su ombligo no haya quedado en ese pueblo rodeado de montañas, conservador, limitante, clasista, pero sobre todo aburrido.

A esa mujer, la recuerdo en la Biblioteca del Liceo Julián Volio, metida entre los libros, ayudando y abogando para que se les enseñara a los y las estudiantes los derechos laborales. Tengo su imagen y sus palabras guardadas de la época en luchó para que no cerraran la Biblioteca a los y las estudiantes del colegio nocturno, el Liceo que recibía a estudiantes que por la mañana eran obreras, maquiladoras, trabajadoras del hogar y agricultores; lo cual parecía remover el status quo y petulancia de quienes la descalificaban.
Su imagen en las marchas y manifestaciones, que se realizaron en Costa Rica en contra del Tratado de Libre Comercio –USA (TLC), me acompaña siempre. Ahí estaba con sus pancartas siempre particulares, mientras que personas de la "alta alcurnia y petulancia racista patriarcal  costarricense moncheña" le gritaban: "Vaya a cocinar, vieja vaga". Ella nunca les bajó los ojos, seguía sosteniendo orgullosa sus pancartas y convenciendo a quien se le pusiera en frente que ese TLC era inmoral, injusto, inhumano y una afrenta a la dignidad humana y a la soberanía de Costa Rica.

Fue regidora/concejal municipal de San Ramón (2006-2010), mientras lo fue sus compañeras de bancada traicionaron los principios del Partido Acción Ciudadana (PAC) y fue dejada por la estructura partidaria roji-amarilla, sin el acompañamiento partidario, convirtiéndose en una voz solitaria. Por supuesto no la lograron silenciar. Fuerte, lúcida y valiente alzó su voz en contra de la corrupción, el clientelismo político y el mal manejo de los fondos municipales, luchó por que las comunidades fueran respetadas y escuchadas, para que las mujeres fueran tomadas en cuenta y sobre todo, por hacer decente la política.

La he visto salir a la calle con la tapa de su perol, sea a festejar los goles de la selección de fútbol, a denunciar la corrupción o a exigir sus derechos como mujer. Ahí está, a sus setenta y cinco años, enfrentándose al poder, siempre con esperanza y llena de valor.
Sin titubear, se ha enfrentado a quienes se arrogan el poder, ha enfrentado desde curas, pasando por diputados, el alcalde, académicos, empresarios,  jueces, choferes de autobús, acosadores, agresores, funcionarios de todo tipo y rango, sobre todo a los del Patronato Nacional de la Infancia quienes violentan los derechos humanos de tantas olgas. En fin a cualquier machirulo, señoro, de esos que violentan, sobran y cansan. También lo hace con mujeres que reproducen conductas rancias y tontas.

Solidaria con las personas que tienen hambre, inmigrantes, mujeres violentadas, seres humanos que están sin trabajo, personas que son explotadas y excluidas de este sistema. Ella que no tiene reparo en compartir su pan, su vestido y las energías. Nunca lo ha hecho por “caridad cristiana” sino por solidaridad y coherencia.

Vaya sabiduría conjugada con inteligente transgresión. Vaya forma de argumentar y expresarse. Cariñosa a su manera, con un carácter que ya yo me deseara. Con su forma particular de lucir, con sus collares coloridos, blusas bordadas y sus ponchos para taparse del frío. Orgullosa de su mezcla indígena, francesa, corsa y "chacona".  Una mujer que no ha olvidado nunca de donde viene ni  hacia donde hay que caminar.

Hoy 8 de marzo día internacional de la mujer le agradezco y muestro mi admiración a Olga Marta Mena Vincenti. Gracias por el ejemplo, la fuerza y lucidez. Gracias por el amor y la ternura desde la solidaridad y sororidad. Gracias por compartirme la mitad de  los genes que poseo.

No hay que buscar en los anales de la historia, en la academia feminista o en el ámbito público a las llamadas grandes mujeres. En la cotidianidad y cercanía nos acompañan mujeres más que enormes, que nos enseñan de valor, transgresiones y rupturas. Mujeres que desde los ejemplos sencillos y necesarios nos dan fuerza y entereza para sumar nuestras energías para construir un mundo mejor, un mundo feminista.

Se que hoy también gritará y saldrá a la calle con la tapa de su perol: ¡Basta de patriarcado, capitalista, racista y colonial!

Mucha fuerza, aguerrida, hermosa e insumisa mujer.

Fotografía realiazada por Mario Rojas, en la toma de la autopista en la protesta contra la privatización-conseción carreta San José-San Ramón. (Costa Rica, 2013)

Ana Marcela Montanaro Mena.

miércoles, 15 de febrero de 2017

Mirando y sintiendo Vista Alegre II


Vista Alegre II fue una de las experiencias políticas más intensas e interesantes que he vivido. 

Fue un espacio para repensar PODEMOS, para recordar que PODEMOS es un partido que debe tener siempre presente y nunca debe olvidar, que nació de la movilización y la lucha en la calle, con la gente de a pie, para la gente de a pie y de la gente de a pie.

Quienes resultaron electos en el Consejo Ciudadano Estatal, están obligados a tener presente el mandato de unidad. Deben reflexionar seriamente para que los egos les pesen menos. Tener presente que el compromiso es con la movilización, con la calle, las luchas, las necesidades y aspiraciones de la gente por vivir digna y felizmente. ¡Por el buenvivir!

Como mujer de origen latinoamericano y migrante, asumí una responsabilidad, di un paso al frente y presenté mi candidatura al Consejo Ciudadano Estatal, lo hice con valentía y alegre rebeldía. Fue producto de una reflexión colectiva, que nos lleva a pensar que las nuevas ciudadanías de origen migrante, somos parte del este país plurinacional y hemos sido y somos protagonistas en la construcción del nuevo horizonte político español. Porque es urgente que en PODEMOS, las diferentes identidades que conformamos la sociedad estemos presentes en todos los espacios. Al igual que en todos los espacios de la sociedad.

Me presenté como candidata al CCE, porque estoy convencida que las mujeres migrantes debemos tener un espacio en la mesa, en el campo de disputa, participando de frente, con voz propia, sumando nuestros saberes, experiencias feministas y de lucha política. Mi candidatura a los círculos sectoriales en el CCE, sitúa el feminismo que busca aportar a la construcción de un feminismo más diverso, más plural, menos blanco, que despatriarcalice, feminice pero que también decolonice. 

 Vivir y sentir la piel un proceso migratorio, no es fácil, meterse a hacer política partidaria "siendo la otra" es un asunto complicado. La política es fuerte y es es más dura si una es una mujer migrante. Se me hace difícil explicar en un post todo lo que esto conlleva. Lo estoy escribiendo, ahí está en papelitos de diferentes colores, algún día los ordenaré y lo contaré.

Por ahora, quiero agradecer cada gesto solidario, cada muestra de cariño, cada abrazo, cada palabra certera, cada hombro donde pude llorar y cada mirada con la que pude reír. Algunas personas no pueden entenderlo; yo no concibo la vida ni la política sin intelecto, pasión, ternura y afecto.

La política que me interesa y la que me gusta hacer, es la de gente, en donde se sumen las voces , conocimientos y experiencias para luchar y resistir a este sistema patriarcal, racista, colonial, capitalista y neoliberal. En lo personal poco me interesan las alfombras rojas, las moquetas suaves y elegantes o una silla donde posar el culo. 

La política que me gusta es la que se hace con amor. Parece difícil que el amor y la política, puedan ir de la mano. Pues yo lo trato de hacer, con todas las imperfecciones pero trato de hacerlo. Nunca me cansaré de repetirlo, la política es para servir, es para poner al servicio de la gente la fuerza y la experiencia. 

Finalizó Vista Alegre II, no resulté electa, quedé en un feliz quinto lugar, de treinta siete candidaturas. No lo asumo como una derrota, mis compas de equipo y yo dimos un paso importante. Nunca he estado sola en este proceso. Mi candidatura fue un trabajo y una decisión en equipo, porque la política es construir colectivamente.

Agradezco a mis compas de Marea Latinoamericana, sobre todo a mi amiga Noelia Carrizo por su sororidad e inteligencia. A Erik por creer que era, que es y será posible. Por enseñarme a mirar de otra manera, más pausada; por confiar y dejar la piel, pero sobre todo le agradezco el cereal con leche caliente. ¡Gracias Colibrí!
 A mi querido Gabriel, le tengo gran gratitud, vaya Gabito que fotos hizo y que alegría e ilusión con que se involucró. Nos divertimos, nos enojamos y nos abrazamos.

También agradezco a Dina por el cariño y la sonrisa, a Rita por darme fuerza y ejemplo, a Juan Carlos por comprender, escuchar y apoyar.

A Txema le doy infinitas gracias por todo el cariño, la solidaridad y esa energía y alegría revolucionaria que irradia, por el apoyo individual que pasó a ser colectivo. Agradezco la confianza y por estar. 

A LItzi por lo que me enseñó. A mi amiga Paloma porque entendió, como feminista, la necesidad de mi candidatura. A quienes ayudaron con ideas, diseños, y miradas. 

A quienes respetaron la libertad y la insumisión; el afecto, el delirio y la utopía. 

Agradezco cada uno de los votos, pero agradezco más, cada muestra de cariño, cada sonrisa y cada una de las palabras de afecto que he recibido estos días. 

Terminó Vista Alegre II, sigo apoyando al Área de Migraciones y a la Secretaría de Feminismos y LGTBI de la Comunidad de Madrid. Continúo colaborando con Rosa, en el área Municipal de Feminismos y LGTBI, sigo involucrada con el Círculo de Feminismo Madrid, sobre todo con los proyectos de formación. 

Seguimos empujando el proyecto de Marea Latinoamericana. Sigo aportando con las asociaciones en que participo OBETI, Integrando. 

Seguiré incidiendo, desde la llanura, para la construcción de un PODEMOS más plural y diverso, más rebelde y transgresor, más revolucionario y horizontal. nUn Podemos feminista con los feminismos del Sur, un Podemos de la política de la calle y no sólo de la política institucional. Un PODEMOS sin paredes, que se decolonice adentro para decolonizar lo de fuera. 

Sigo sumando mi voz y energía a las luchas, las grandes y las pequeñas. 
Sigo sonriendo, que en este tiempo hacerlo es también un pequeño acto de revolución. 
¡Sigo andando!

(fotografía de Gabriel Solís - HHLab)

Ana Marcela Montanaro Mena.


martes, 7 de febrero de 2017






Soy Ana Marcela Montanaro, me presento como candidata a representante de los círculos sectoriales en el Consejo Ciudadano Estatal de Podemos.

Nací en Costa Rica, vivo y tengo mi corazón en Madrid.

Soy Abogada, Máster en Derechos Humanos, feminista y activista social. Fundadora de Marea Latinoamericana.

Doy un paso al frente y presento mi candidatura con alegre rebeldía. Esta es producto de una decisión colectiva. Asumo esta responsabilidad, como siempre lo hecho, con valentía, con la fuerza de mis palabras y desde la praxis del compromiso más allá de un asunto personal.

Como mujer migrante y desde mi experiencia política, estoy convencida que se debe feminizar, despatriarcalizar y decolonizar Podemos con nuestra presencia, voces, saberes y miradas. No imagino que en esta enorme tarea de refundar PODEMOS quede excluido el saber político y militante de las mujeres migrantes.

Convencida que puedo sumar e incidir de manera directa en el rumbo de Podemos, sumo mi voz, capacidades y mi sonrisa a la construcción de un Podemos más plural, diverso, horizontal, rebelde y transgresor. ¡Un Podemos que se re-invite a partir de todas en su andar!

No creo que el futuro de PODEMOS radique en disputarse la hegemonía interna. Creo en la política del buen vivir, el amor, el servicio y la alegre rebeldía.

Vista Alegre II es una oportunidad histórica, ese día tendremos que votar no solo por las grandes listas, sino por la representación de los círculos sectoriales. Les animo, les invito, les pido su confianza, VOTEN por mí de manera presencial este fin de semana en la Asamblea de Vista Alegre II. 


El servir a las demás personas trae consigo, la satisfacción del deber cumplido. Recuerdo, la frase de José Martí que desde niña me repitió y enseñó mi padre: "El deber ha de cumplirse sencilla y naturalmente". Y en este caso y como dice Fito Páez: "Yo vengo a ofrecer mi corazón".

Ana Marcela Montanaro Mena.

domingo, 5 de febrero de 2017

Pensando sobre el feminismo autónomo y decolonial en América Latina






En la década de los 90 del siglo pasado, las feministas latinoamericanas empezaron a ligarse al proceso de transnacionalización del movimiento feminista, lo que provocó que las luchas y activismo local, que se caracterizaban por ser beligerantes y de resistencia a las dictaduras, pasara a enfocarse en la participación en las grandes Conferencias de Derechos Humanos, siendo la más relevante la Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer (Beijing, 1995).
De ser colectivos autónomos y con una agenda política propia, se empezaron a transformar en organizaciones no gubernamentales (ONGs), para suplir “al estado de estructuras organizativas y vínculos con las mujeres de los sectores populares para implementar sus políticas sociales neoliberales” (Mendoza, 2014a: 253). Así pasaron a ser dependientes del financiamiento de organismos internaciones y de agendas políticas transnacionales.
Al mismo tiempo, muchas mujeres que venían del movimiento feminista y otras que se han vinculado, han irrumpido en el escenario político a raíz de la creciente institucionalización estatal visible en ministerios e institutos de Mujer, por las cuotas de participación política y por las políticas públicas con perspectiva de género. Abanderándose de un discurso y una praxis de “género”, pero vaciado de compromiso ético –político con las demandas de aquellas mujeres sobre las que recaen las políticas neoliberales.
En América Latina, la colonialidad de las prácticas discursivas de los feminismos hegemónicos se evidencia no sólo en la reproducción de estrategias para conformar a las otras del feminismo latinoamericano, sean las mujeres de los pueblos indígenas, las afrodescendientes, las obreras, las lesbianas, las campesinas, las trabajadoras del sexo, las mujeres pobres, sino que también en el advenimiento de “una colonialidad intrínseca a los discursos producidos por los feminismos latinoamericanos” (Espinosa, 2009: 45) que se visualiza en la dependencia con los feminismos hegemónicos occidentales, que determinan los lineamientos políticos del feminismo local y, con ello, la absorción de mujeres subalternas quienes han sido silenciadas por las mujeres no solo representantes de las oligarquías internas y de las feministas hegemónicas latinoamericanas.
Coincidiendo con la feminista boliviana Julieta Paredes, se asume que con el auge de las políticas neoliberales, impuestas en América Latina desde inicios de los años ochenta, y siendo la década de los noventa donde estas empiezan a ser más fuertes, los organismos internacionales se valieron de la cooperación al desarrollo, que asumía como premisa necesaria de todo proyecto:
 La llamada equidad de género, dotada de su estrategia, el empoderamiento de las mujeres fue parte del discurso:
[…] de la llamada gobernabilidad (el control de los estallidos populares), impuesta desde organismos internacionales como el BM (Banco Mundial) y el FMI (Fondo Monetario Internacional). La gobernabilidad tiene como objeto aplacar cualquier amago de insubordinación a las políticas económicas, en este caso, a las políticas neoliberales, con la amenaza de: o te incluyes o serás excluido y excluida de los circuitos de circulación de capital, de la información, del desarrollo, del empleo y de la modernidad capitalistas. (Paredes, 2012:92)
En medio de este contexto, un grupo de feministas autónomas, iniciaron el desarrollo de un pensamiento teórico y una praxis política que pretendía que las intersecciones de desigualdades de raza, etnia, clase, sexo, y género, en que vive un gran porcentaje de las mujeres latinoamericanas, sean visibilizadas, y emergen voces que además de reivindicar y problematizar dichas condiciones de raza, también apuntan a desafiar la lógica etnocéntrica, racista, misógina, heterosexuada y colonial que están presentes en los feminismos occidentales y de aquellas feministas que en América Latina reproducen la colonialidad.
Las primeras voces cuestionadoras sobre la forma en que una buena parte de feministas latinoamericanas se insertaban en esos procesos, se visibilizan en el VI Encuentro Feminista Latinoamericano y del Caribe celebrado en El Salvador en 1993, en el cual se da una ruptura entre las feministas que se reconocen autónomas y las institucionalizadas.
Posteriormente en el VII encuentro, llevado a cabo en Cartagena de Chile en 1996, se unen a las mujeres del feminismo autónomo otras más jóvenes y, de este enfrentamiento intrafeminista, surge en 1996, la Declaración del Feminismo Autónomo, la cual “aglutinó los esfuerzos y la perspectiva contra–hegemónica de toda una corriente de feministas radicales durante la década de los noventa” (Espinosa; Gómez, y Ochoa, 2014: 25).
Desde la crítica, tanto teórica como de praxis política del feminismo hegemónico, la necesidad de crear un feminismo autónomo lejos del feminismo institucional, se levanta como un feminismo que es reapropiado por las mujeres que han sido construidas como las otras, constituyendo una resistencia al feminismo occidental, que desde el centro penetra en las periferias de ese mundo no blanco y que desde las políticas públicas y voces con privilegios de enunciación, reproducen los discursos y la praxis de la colonialidad. Es un feminismo que se teje desde la resistencia, para romper el espacio desde donde se ha construido las relaciones de poder y así hilar, con su propio cordel, su propia historia.
El feminismo autónomo latinoamericano ha ido cuestionando además que la autonomía es un marco político, que trasciende la dicotomía institucionalidad vs. autonomía, sino que es urgente articular y repensar las relaciones que se tejen y atraviesan la raza, el poder, la clase y la sexualidad en escenarios neocoloniales
Las feministas autónomas se vincularon además a los procesos y movimientos sociales que cuestionaban el proyecto de las democracias neoliberales, esto las acercó a “nuevas formas de comprensión de la matriz de opresión que explicaría la subordinación de las mujeres y las comunidades de origen subalterno”(Espinosa, 2012a:116) y asumir nuevas miradas feministas desde los estudios poscoloniales, de la colonialidad del poder, la violencia epistémica, visualizando como el racismo y el capitalismo son inherentes al género. Se conecta el feminismo latinoamericano con ciencias sociales y aportes desde las epistemologías del el sur y el aporte de los estudios poscoloniales.
El feminismo latinoamericano que se separa del institucional y se reivindica desde la autonomía teórica y política, pretende desarrollar una propuesta que permita;
[…] articular la condición de las mujeres y otros sujetos subalternos como tipos de sujetos producidos dentro del régimen de género y (hetero) sexualidad, con la condición de (pos) colonialidad y dependencia en la que son producidos tales sujetos. Se trata de la configuración de un espacio de preocupación, denuncia y producción de saber que indaga y permite encontrar las interconexiones entre el cuerpo político del género y el cuerpo producido por determinadas condiciones geopolíticas, históricas y epistémicas: un cuerpo generado, (hetero) sexualizado, pero también racializado, oprimido y explotado por el capital y las políticas neocoloniales. (Espinosa, 2012b:8)
Se confronta la apuesta legislativa y las políticas públicas a favor de las mujeres, evidenciándolas como:
[…] nuevas prácticas de dominio patriarcal” que, impulsadas al compás de los organismos financieros internacionales y organismos de cooperación de países ricos, se sostienen sobre el modelo hegemónico del capital y los discursos que lo sostienen, homogeneizando las demandas y necesidades de las mujeres. Desde esa homogeneidad es imposible construir prácticas diferentes y alternativas a las impuestas por el patriarcado capitalista y transformarlo. (Gargallo, 2012: 71-72)
Se reconoce que si bien la legislación y las políticas públicas en pro de la emancipación legal y del derecho vivir sin violencia controlan la realidad misógina, esto no es suficiente, porque al día de hoy, la discriminación y la violencia se manifiestan en la esfera de la violación a la legalidad. Por eso es urgente, desde voces heterogéneas y acciones autónomas, que desde el feminismo potencien relaciones, diálogos más que enfocarse en organizar convenciones y conferencias. Como señala Francesca Gargallo:
[…] para abrirse a destejer paradigmas dominantes de qué es la liberación para las mujeres, considerando los lugares desde dónde las concretas mujeres de Nuestra América [….] enfrentan las formas de opresión, dominación y centralización que terminan por, una vez tras otra, criminalizar su denuncia de la injusticia y su protesta.(2012: 72)
El sector del movimiento feminista que se ha apartado del feminismo hegemónico y ha elaborado un recorrido epistémico, acercándolo a la tradición del pensamiento latinoamericanista que desde los años setenta ha intentado apostar por la producción de un conocimiento del otro, situado geopolíticamente.(Castelli y Espinosa (2011:193) y de lo que ha llamado Boaventura de Sousa como epistemologías del Sur, para referirse a nuevos conocimientos, geopolíticamente inspirados en América Latina y el sur global y que se contraponen a las epistemologías dominantes del Norte global.(2008:52) 
Lo que se ha denominado feminismo decolonial, se inscribe en estos nuevos conocimientos y es un movimiento que crece y que cuestiona el feminismo occidental o del norte global y su sesgo racista.
La decolonialidad, se dirige a construir un nuevo modo de producción del conocimiento, una forma distinta de pensamiento y desarrollando el paradigma del “otro” respecto a la modernidad y el orden de dominación global iniciado con la conquista y colonización de América, sosteniendo que éste se mantiene en la actualidad, pero que considera que hay posibilidades de transformaciones políticas y epistémicas. La decolonización es una propuesta central presente en las luchas, movimientos sociales campesinos, indígenas, feministas y en la producción teórica intelectual y académica.
La propuesta decolonial feminista en América Latina se origina teóricamente a raíz del desarrollo de posiciones críticas y contrahegemónicas que van desde el poscolonialismo y la colonialidad y se encauza a elaborar y adscribir un nuevo programa feminista, que se acoja a una perspectiva situada histórica y geopolíticamente desde la colonialidad del poder, asumida como proceso, que inició con la llegada de los europeos a los territorios que hoy son América y trajo consigo la imposición y dominación estructural y epistémica de una cultura sobre otra, proceso que permea las prácticas económicas, sociales y políticas mediante la interiorización de valores, prácticas y normas ajenas a quienes son colonizados.
Decolonizar el pensamiento feminista, es repensarlo lejos del victimismo, la esencialización de la cultura y el racismo que reproduce el feminismo hegemónico, es reivindicar un sujeto más allá de la fragmentación postmoderna.
Nutrirse no solo de teorías académicas críticas de la modernidad, también lleva a alimentarse de las experiencias propias de las mujeres, de sus saberes ancestrales, de los conocimientos indígenas y los comunitarios. Es en ese intercambio de saberes desde donde se construyen críticas y enfoques que van más allá de la búsqueda de la emancipación desde posiciones binarias de las mujeres y las sexualidades. Es un compromiso de crear una alternativa política, porque la historia no es una línea recta y puede transformarse. Es necesario construir nuevas formas de relación política desde la heterogeneidad, así como prácticas nuevas diferentes y alternativas a las impuestas por el patriarcado colonial y capitalista.  

Bibliografía
Castelli, Rosario y Espinosa Miñoso, Yuderkys. (2011). “Colonialidad y dependencia en los estudios de género y sexualidad en América Latina: el caso de Argentina, Brasil, Uruguay y Chile". En Bidaseca, Karina y Vazquez Laba, Vanesa (Comp.), Feminismos y poscolonialidad. Descolonizando el feminismo desde y en América Latina. (191-212). Buenos Aires: Ediciones Godot.

Espinosa Miñoso, Yuderkys. (2012a) “La política sexual radical autónoma, sus debates internos y su crítica a la ideología de la diversidad sexual”. En Montes, Patricia (ed.alt), Pensando los feminismos en Bolivia, (113-126). La Paz: Conexión Fondo de Emancipaciones, Serie Foros 2.

Espinosa Miñoso, Yuderkys. (2012b). “Los desafíos de las prácticas teórico-políticas del feminismo latinoamericano en el contexto actual”. En Daza, Mar;  Hoetmer, Raphael y Vaargas, Virginia (eds.), Crisis y movimientos sociales en nuestra América. Cuerpos, territorios e imaginarios en disputa, Lima: Programa Democracia y Transformación Global –PDTG-. Recuperado de: https://www.academia.edu/1097630/Los_desafios_de_las_practicas_teorico-politicas_del_feminismo_latinoamericano_en_el_contexto_actual

Espinosa Miñoso, Yuderkys. (2014b, marzo-abril). “Una crítica descolonial a la epistemología feminista crítica”.En El Cotidiano, (184), 7-12.

Espinosa Miñoso, Yuderkys; Gómez Correal, Diana y Ochoa Muñoz, Karina (2014a). “Introducción”. En Espinosa Miñoso, Yuderkys; Gómez Correal, Diana y Ochoa Muñoz, Karina (Eds.), Tejiendo de otro modo: Feminismo, epistemología y apuestas descoloniales en Abya Yala (13-40). Popayán: Editorial Universidad del Cauca.

Gargallo, Francesca. (2012). “La urgencia de retomar nuestra radicalidad”. En Montes, Patricia (ed.alt.), Pensando los feminismos en Bolivia, (69-87). La Paz: Conexión Fondo de Emancipaciones, Serie Foros 2.

Mendoza, Breny.  (2014a [2009]). “Los feminismos y la otra transición a la democracia en América Latina”. En Ensayos de crítica feminista en Nuestra América (235-260). México: Editorial Herder.

Paredes Carvajal, Julieta. (2012). “Las trampas del patriarcado”. En Montes, Patricia (ed.alt.), Pensando los feminismos en Bolivia (89-111). La Paz: Conexión Fondo de Emancipaciones, Serie Foros 2.

Sousa Santos, Boaventura de. (2008, enero). “El Foro Social Mundial y la izquierda global”. En: El Viejo Topo, (240), 39-62.

miércoles, 18 de enero de 2017

Yo sí soy una mujer complicada


En Costa Rica, discurso y la acción feminista pasó a teñirse de palo rosa y se transformó en bancos de "sucursales de Kristal (sic) rosadas."

El marco del #25N, el Día en Contra de la Violencia de las Mujeres, el Banco de Costa Rica anunció "su nueva banca exclusiva para mujeres", que "ofrecerá programas de ahorro para belleza, hogar, maternidad, moda, salud, educación [...] También pondrá a disposición de las mujeres un seguro especial en caso de que le roben el bolso o las compras." 

Gastaron entre $8 y $10 millones (dinero público) en la inauguración de las oficinas, castillos de ensueños, promociones y bolsas de regalos, todo de color palo rosa, semejante a publicidad de la muñeca flaca y tetona de Mattel, bajo el lema de "Ninguna mujer es complicada."

Todo esto es una afrenta a las luchas de las mujeres,a las miles de mujeres que sufren las diferentes manifestaciones de violencia y un golpe a la memoria de quienes han muerto producto de la violencia feminicida. 

Para rematar, una miembra de la de la Junta Directiva del BCR, que probablemente aprobó el presupuesto para dar vida a la idea rosada, abanderándose de " temas mujer y la igualdad de género", pide "disculpas" por el uso del color rosado, pero justifica la idea y le achaca a la " lamentable comunicación y mercadeo que tuvo este proyecto."

Con dineros públicos, el Banco de Kristal, palo rosa y algodonado, reproduce estereotipos y mercantiliza las luchas históricas feministas. Dejando sin voz a mujeres que desde diferentes espacios y voces han luchado por avanzar en el tema de los DDHH de las mujeres.

Al menos a mi no me van a silenciar, porque voy seguir vociferando y seguiré siendo, a mucha honra, políticamente incorrecta.

No pasa nada... que no voy a pasar la eternidad esperando que el Instituto Nacional de las Mujeres al menos diga "A" o "B" o haga un ruidito correcto.

Porque al final, toda esta situación, es un reflejo de ese feminismo light que permea y transforma en mercancía todo lo que toca.

Ana Marcela Montanaro
Madrid, 27 de noviembre de 2015 


sábado, 24 de diciembre de 2016

Feliz solsticio de invierno, feliz Navidad



Deseo que estas fiestas, estén llenas de luz y alegrías, de encuentros agradables, de risas, besos y abrazos. 

Que los sentimientos de solidaridad, amor y paz, se vuelvan parte de nuestra cotidianidad. 
Que el pan, lo compartamos como compartimos el aire. 

Que aprendamos a caminar juntos y juntas, abriendo el corazón, para que el amor prevalezca sobre el egoísmo, las desigualdades, la destrucción de la naturaleza, las injusticias, la frivolidad y sobre todo tipo de violencias. 
Ojalá nos unamos para construir un mundo amoroso, sencillo, feliz y del buenvivir.

Feliz solsticio de invierno, feliz Navidad, felices fiestas, da igual lo que creamos o dejemos de creer, que el amor prevalezca y que la vida nos regale energías para seguir andando, soñando y luchando por hacer un mundo más lindo y feliz en el que todas las personas quepamos con dignidad y alegría. 

Agradezco por tanta gente bonita que está presente en mi vida y que acompaña mis pasos, algunas cerca otras lejos, pero todas presentes. ¡Sois mi mejor regalo! ¡Son mi mejor regalo!

Un abrazo con todo mi corazón, para quienes están allá, al otro lado del mar y para quienes estáis de este lado; gracias por estar.


Ana Marcela Montanaro Mena, Viena, 24/XII/2016

martes, 11 de octubre de 2016

El hombre de las mil palabras





Leyman Muñoz Aguirre: Cinco años de ausencia. 

Recuerdo el día que nos conocimos, era nuestro primer año de universidad. Vengo de Esparza y vos, ¿quién sos? me preguntó. Charlamos sobre literatura  y por supuesto de política.  A partir de esa conversación nos hicimos amigos ,nos unimos por 22 años y por toda la eternidad.

No sé cuántas veces lloramos juntos. Aunque era yo  quien más lloraba. Siempre tuve su hombro, su abrazo, su optimismo y por supuesto su risa. Nos unía también el dolor. Ese dolor profundo y complicado de explicar, ese que la gente no entiende ni se preocupa por entender, lo vivimos desde la complicidad y el amor de la amistad. Lo compartimos, al igual que compartimos el pan.

Pero a pesar de ello muchas más fueron las risas y alegrías que nos regalamos. Vivimos momentos felices, como el nacimiento de Jorge Arturo, mi hijo, y pocos meses después el nacimiento de Néstor Felipe, el hijo suyo y de Yanory, su compañera en aquél momento. Fuimos padres y madres jóvenes teníamos apenas veinte años.

En los pasillos de la Universidad de Costa Rica - Sede de Occidente, nos hermanamos y abrazamos luchas e ideales.  Para la Huelga Nacional de 1995 en contra el Pacto del bipartidismo conocido como Figueres- Calderón. Él, Yanory y yo, nos inventamos el Frente Estudiantil, una organización constituida por tres personas. Pero con ese nombre tan pomposamente  revolucionario,  logramos hacer creer que éramos una multitud de estudiantes chancletudos o perro flautas como dirían en España, dispuestos a tomar la Facultad de Derecho.  

Nuestra “organización” logró movilizar a otros sectores del movimiento estudiantil y entre todos hicimos que la junta directiva de la Asociación de Estudiantes de Derecho plegada a los intereses del gobierno, echase para atrás y cambiara su posición respecto al movimiento huelguístico.  

En marzo de 2000, llegué con los ojos llenos de lágrimas a su casa; "Leyman nos están robando el ICE", nos miramos y con pausa me dijo vamos a hacer algo. Sacó unos pliegos de papel, hicimos carteles y nos fuimos a empapelar San Ramón, el pueblo donde vivíamos. Ese domingo por la noche  en complicidad, inició para nosotros la lucha que se hizo multitudinaria por la defensa del Instituto Costarricense de Electricidad conocida como Combo del ICE. 

El Combo fue una de las gestas del movimiento social que en Costa Rica tomó las autopistas, las calles, los puentes y hasta el Congreso. Exigíamos la no privatización de la energía eléctrica, la telefonía y pidiendo literalmente a gritos un cambio en la dirección política del país. En San Ramón conformamos el Comité Cívico de Occidente que aglutinó a una gran cantidad de personas y desde esa instancia horizontal y asamblearia, dimos una lucha clara y amorosa,

Leyman y yo una vez nos peleamos, pasaron unos meses y la vida nos reencontró. Nos abrazamos y volvimos a reír juntos. Hermanos por decisión mutua, amigos, colegas, cómplices; eso y más fuimos  y aún siento que somos.

Hombre brillante, de verbo impecable, un jurista sin alardes, poeta de más de mil palabras y silencios, apasionado en todo lo que hacía. Era de las personas con quien más me he reído, poseía un exquisito, inteligente  y refinado sentido del humor con las dosis adecuadas de sarcasmo. Vaya montón de tonterías profundas podía decir en medio de un debate  o tomando una cerveza mientras arreglábamos el mundo. 

Leyman hace cinco años partió al encuentro de la luz, la que siempre buscó con ahínco y esperanza. Su dolor era ya muy profundo. Desde ese 11 de octubre de 2011 no hay día en que no lo recuerde.

A veces lo abrazo en ausencia, le cuento lo que me pasa, le pregunto mis dudas jurídicas y existenciales. Lo miro en las fotos y en el atrapasueños que me dejó de regalo. Escucho sus carcajadas rompiendo mis silencios y sus dicharachos que a cualquiera descontrolaban. 

Leyman no te fuiste antes de tiempo, te fuiste en el momento que era el justo y preciso. De mi parte agradezco el saber que a pesar de la ausencia física seguirás siendo mi hermano.